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Después de quince años dedicados a temas de medio ambiente, cursé la carrera de periodismo. A partir de aquí, me adentré en el mundo de la edición de libros sobre el futuro y el cambio climático, siempre situados en 2050, también he colegiado libros de ensayo de temática ambiental. El momento clave para dar el salto cualitativo a la ficción fue un relato breve humorístico que hice por una boda de unos amigos. Ese día se encendió la chispa de la escritura de algo más completo y profundo.
Vaciar ideas e historias que me surgen en la cabeza, con la idea de que algún día, alguna persona, recupere emociones propias en ellas.
La obra nace del consumo (casi obsesivo) del documental del grupo de música en el Palau Sant Jordi. Quiero ampliar el potencial narrativo de las letras de las canciones, haciendo un homenaje.
Pensé cómo el universo creado por el grupo a partir de sus letras podían reaparecer en un robot, que quiere volver a toda costa en el lugar de su último concierto, el Estadio Olímpico.
Ha sido un proceso creativo bonito y pausado, iba añadiendo capas y detalles sobre la ciudad, sobre los personajes. He introducido temas actuales que pueden tener vigencia en el futuro: ¿qué le pasará al catalán en 2050? ¿Qué modelo de turismo tendremos? ¿Cuáles serán los derechos y deberes de los robots en aquella época?, a fin de generar también una reflexión sobre la actualidad y nuestras decisiones.
La novela está pensada para el segmento juvenil a partir de diez años, pero el público adulto fanática de la música catalana también disfrutará de la novela. Me gustaría que terminara convirtiéndose en una novela familiar, multigeneracional.
Probablemente sea pronto para hablar de una “evolución” pues es la primera novela juvenil que escribo. Sin embargo, creo que he perdido el miedo a la hoja en blanco; también he cogido el ritmo de escribir, dejar pasar un tiempo, revisar y reescribir...
Una novela de ficción futurista de estilo robot-movie situado en la Barcelona 2050, una ciudad en la que los humanos ya no pintan nada, con personajes entrañables y múltiples referencias musicales.
Básicamente, detrás del relato en formato de aventura, la novela trata sobre las emociones (la nostalgia y el amor principalmente), y la visión que tenemos del presente desde el futuro.
Vivimos en la Barcelona del 2050. Llussep es un robot antiguo y dañado, en las últimas, que quiere realizar un último viaje lleno de recuerdos. Chei, una máquina moderna de última generación, es la educadora social que el Ayuntamiento le asigna a Josep para acompañarle. Llussep pronuncia frases inconexas y tiene un comportamiento anacrónico; mientras Chei va descubriendo una nueva ciudad a través de una aventura urbana hacia el antiguo Estadio Olímpico, un sitio cargado de memoria.
Intento tener muy clara la biblia de la novela antes de escribir la primera línea, pero también dejo espacio a pequeños detalles o subtramas que puedan aparecer o dejarlas inconclusas para que el lector saque sus propias conclusiones. Escribo principalmente los fines de semana por la mañana, mientras el resto de la familia duerme.
Ser muy coherente con los valores y filosofía del grupo musical sobre el que trata la novela y al mismo tiempo mantener una trama ágil, un lenguaje directo. Sugerir más que mostrar explícitamente, especialmente en lo que se refiere al aspecto visual de los personajes o a la Barcelona del 2050, que cada uno se lo imagine de forma particular.
Los valores asociados a las letras del grupo musical, donde la positividad, las emociones, la naturaleza y las personas son prioritarias frente al capitalismo y la digitalización.
Última lectura: La meva Ucraïna, de Victoria Belim
Un llibre pendent: L’infinit dins d’un jonc, de Irene Vallejo
Banda sonora de la teva obra: ¡Los fans del grupo sabrán cuál es sin necesidad de mencionarla!
Autor favorit: Gil Pratsobrerroca, un último descubrimiento.
Autora favorita: Marta Rojals
Una frase a destacar: «Lussep y Chei exploran una ciudad poshumana y acaban encontrando belleza y felicidad en lo obsoleto. Ambos aprenden que el amor, incluso entre androides, es un código que no necesita traducción.»